el vaso medio lleno
sobre la arena
y el día se hace noche
cuando mi cabeza
se nubla
se humea
de vos pura niebla
mi cuerpo reclama
un punto y un planeta
destino me elige
demandando está el entierro
descorazonada queda
mi alma apolillada
amanezco y qué
desacierto y qué
sueños no soñados
no serán
0 se suma/n al absurdo así:
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